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 La Política de Habitabilidad en Calle: Entre la implementación y los desafíos pendientes

Desde la Fundación Cultural Son Callejero llevamos más de 17 años trabajando hombro a hombro con personas que han hecho de la calle su lugar de habitación. En todo este tiempo, hemos aprendido que la calle no es solo un espacio físico, sino un territorio social complejo donde se tejen vidas, resistencias y talentos. Por eso, cuando hablamos de la Política Pública Social para Habitantes de Calle (Decreto 1285 de 2022), no hablamos de un documento lejano: hablamos del marco que da sentido a nuestro quehacer diario y que, a la vez, nos invita a preguntarnos por sus alcances y limitaciones.

Hoy queremos compartir con nuestra comunidad una mirada sobre esta política. La conocemos, hacemos parte de su implementación, y creemos que es nuestra responsabilidad señalar tanto sus avances como los retos que aún persisten para que la dignidad de las personas en situación de calle sea una realidad efectiva y no solo un enunciado.

Lo que debes saber sobre la política de habitabilidad en calle:

¿Qué es la Política Pública Social para Habitantes de Calle 2022-2031?

Es el marco nacional que establece los lineamientos para garantizar los derechos, la atención integral y la inclusión social de las personas que habitan la calle en Colombia. Fue adoptada mediante el Decreto 1285 de 2022 y busca transformar la forma en que el Estado y la sociedad abordan este fenómeno, pasando de un enfoque asistencialista a uno de garantía de derechos, reconocimiento de capacidades y reducción del estigma.

¿Cuál es la diferencia entre “habitabilidad” y “habitanza” en calle?

Aunque suelen usarse como sinónimos, no lo son. La habitabilidad se refiere a la cualidad de un espacio para ser habitado. La habitanza, en cambio, describe la acción y el efecto de habitar la calle. Es un concepto más preciso porque reconoce que las personas no solo están en la calle, sino que desarrollan hábitos, códigos y un estilo de vida propio en ese espacio. Por eso la política habla de “habitanza”, para poner el foco en las personas y sus dinámicas, no solo en las condiciones del entorno.

¿Qué datos tenemos sobre la habitanza en calle en Bogotá?

Aquí hay un punto clave. La política nacional se apoya en el Censo de Habitantes de Calle de 2017, que contabilizó 9.538 personas en Bogotá. Sin embargo, el Distrito realizó un censo más reciente en 2024 que arrojó una cifra de 10.478 personas, un aumento de casi el 10% en siete años. Este dato es fundamental porque evidencia que el fenómeno no solo persiste, sino que se ha incrementado. Además, el censo de 2024 reveló cambios importantes: un aumento significativo de población migrante (del 0,7% en 2017 al 10,6% en 2024), un envejecimiento de la población (edad promedio de 41 años) y un desplazamiento de la concentración desde el centro hacia localidades como Kennedy y Suba.

¿Por qué es importante tener datos actualizados?

Porque sin información precisa y actualizada es imposible diseñar políticas públicas efectivas. La falta de un censo reciente a nivel nacional impide dimensionar el fenómeno, focalizar los recursos y hacer seguimiento a las intervenciones. En Bogotá, aunque contamos con un censo más actualizado, la política nacional sigue operando con datos de 2017, lo que genera una brecha entre la realidad territorial y las decisiones de política pública.

¿Las personas en situación de calle usan los servicios que ofrece el Distrito?

El censo de 2024 reveló una paradoja: seis de cada diez habitantes de calle conocen los servicios, pero solo cuatro de cada diez los utilizan. Del 60% que no los usa, más de la mitad afirma que “no le gustan”. Esto nos habla de barreras que no son solo de acceso físico, sino también de confianza, pertinencia y respeto por la autonomía de las personas. Históricamente, muchas políticas han estado fundamentadas en el prejuicio y el estigma, partiendo de un enfoque de rehabilitación por consumo y no desde un enfoque de derechos.

¿Qué papel jugamos las organizaciones comunitarias?

La política reconoce que las organizaciones de la sociedad civil y de base comunitaria somos actores estratégicos porque conocemos el territorio, generamos vínculos de confianza y podemos llegar donde el Estado muchas veces no llega. Sin embargo, no todas las organizaciones participamos de los mismos espacios ni de la misma manera. En nuestro caso, nuestro rol se ha centrado en el trabajo territorial directo con la población en situación de calle, desde el arte, la cultura y la construcción de confianza.

Eso no significa que seamos ajenos a la política. Al contrario: la implementamos desde nuestro lugar, con nuestros tiempos y nuestras metodologías. Aportamos conocimiento desde la experiencia vivida, señalamos vacíos cuando los identificamos y construimos soluciones desde lo que sabemos hacer. No estamos en todas las instancias, pero sí estamos en el territorio, que es donde la política se juega realmente.

¿Cuáles son los principales retos que persisten?

Identificamos al menos cuatro retos que dificultan la implementación efectiva de la política:

1. Inestabilidad institucional. El Ministerio de Igualdad y Equidad, que tenía la rectoría de esta política, está en proceso de liquidación. Y la Comisión Intersectorial que debía coordinar las acciones del Estado en esta materia, ordenada desde 2022, nunca llegó a operar formalmente. Esto significa que la política ha carecido del espacio de coordinación y seguimiento que su propio diseño preveía, lo que ha dejado a muchas entidades trabajando de manera desarticulada.

2. Desactualización de los datos. La política nacional se apoya en el Censo de Habitantes de Calle de 2017. En Bogotá, el censo más reciente es de 2024 y reveló un aumento de casi el 10% en el número de personas en situación de calle, además de cambios significativos en el perfil de la población. Sin datos actualizados a nivel nacional, es difícil dimensionar el fenómeno, focalizar los recursos y hacer seguimiento a las intervenciones.

3. Persistencia del estigma. A pesar de los avances normativos, siguen existiendo imaginarios que asocian a los habitantes de calle con la inseguridad y el desorden. Esto dificulta su inclusión real y limita su acceso a espacios de participación y reconocimiento.

4. Enfoque de derechos vs. asistencialismo. El reto de fondo es pasar de un modelo que busca “internar” a las personas para que no sean visibles, a uno que reconozca su autonomía, sus capacidades y su derecho a decidir sobre sus propias vidas. Ese cambio de paradigma no es solo normativo: es cultural y requiere transformaciones profundas en la forma en que el Estado y la sociedad se relacionan con esta población.

5. Falta de financiamiento para las estrategias comunitarias. Las organizaciones que trabajamos con población en situación de calle desde el arte y la cultura enfrentamos una dificultad persistente: la escasez de recursos destinados a este tipo de procesos. La convocatoria del PNUD y el Ministerio de Igualdad y Equidad, en cuyo marco ejecutamos la Carpa Cultural Transformadora, es uno de los pocos estímulos recientes orientados específicamente a este tema. Sin embargo, sigue siendo insuficiente: organizaciones como la nuestra, que llevan más de una década sosteniendo estos procesos, seguimos enfrentando enormes dificultades para acceder a financiación estable y continua. Esta es una barrera que no depende solo de la voluntad de las organizaciones, sino de la existencia de políticas de financiamiento que reconozcan el valor de las estrategias culturales y comunitarias en la garantía de derechos.

Agradecemos que esta convocatoria haya abierto un espacio para este tipo de procesos, pero también somos conscientes de que una sola convocatoria no resuelve el problema de fondo: la falta de financiamiento sostenido para las estrategias culturales y comunitarias.

Nuestro compromiso: implementar, pero también interpelar

Desde la Fundación Cultural Son Callejero estamos iniciando la implementación de nuestro proyecto “Carpa Cultural Transformadora Son Callejero”, una estrategia de inclusión social que busca crear espacios seguros de participación, expresión artística y encuentro comunitario para personas en situación de calle en las localidades de Los Mártires, Santa Fe y Kennedy.

La Carpa Cultural Transformadora es una metodología comunitaria liderada por músicos exhabitantes de calle que convierte el arte en una herramienta de reconocimiento de capacidades y transformación de imaginarios. No busca “salvar” a nadie, sino abrir un escenario donde cada persona pueda ser reconocida por sus talentos y donde la comunidad pueda reconocerla como un actor valioso del territorio.

Pero también creemos que nuestra responsabilidad va más allá de la ejecución. Por eso sistematizamos nuestra experiencia, documentamos los aprendizajes y compartimos lo que funciona y lo que no. Porque la política pública no se construye solo desde los escritorios: se construye desde los territorios, desde las calles, desde las voces de quienes la viven.

La invitación es a seguir conversando. A preguntarnos, como sociedad, si estamos haciendo lo suficiente para que la dignidad de las personas en situación de calle deje de ser una promesa y se convierta en una realidad cotidiana.

Referencias

Congreso de la República de Colombia. (2013). Ley 1641 de 2013. Por la cual se establecen los lineamientos para la formulación de la política pública social para habitantes de la calle y se dictan otras disposiciones. Diario Oficial No. 48.849.

Corte Constitucional de Colombia. (2025). Sentencia T-030 de 2025.

Ministerio de Igualdad y Equidad. (2026). Proyecto de Decreto "Por el cual se crea la Comisión Intersectorial de la Política Pública Social para Habitantes de la Calle".

Presidencia de la República de Colombia. (2015). Decreto 560 de 2015. Por medio del cual se adopta la Política Pública Distrital para el Fenómeno de Habitabilidad en Calle.

Presidencia de la República de Colombia. (2022). Decreto 1285 de 2022. Por medio del cual se adiciona el Capítulo 8 al Título 2 de la Parte 9 del Libro 2 del Decreto 780 de 2016, relativo a la Política Pública Social para Habitantes de la Calle 2022-2031.

Presidencia de la República de Colombia. (2026). Decreto 626 de 2026. Por el cual se liquida el Ministerio de Igualdad y Equidad y se dictan otras disposiciones. Diario Oficial No. 53.530.

Secretaría Distrital de Integración Social. (2024). VIII Censo de Ciudadanos Habitantes de Calle Bogotá 2024.

Secretaría Distrital de Integración Social. (2025, 29 de octubre). El DANE certificó el Censo de Habitantes de Calle 2024 realizado por la Alcaldía de Bogotá. https://www.integracionsocial.gov.co

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